TERCER DOMINGO DE ADVIENTO


Celebramos con mucho gozo este tercer Domingo de Adviento, primero porque ya falta menos, para disfrutar no sólo de las fiestas Navideñas de este año, con todo y sus posadas. (Recuerda que tu corazón deberá cantar: “Aquí sí es mesón ya no sigan adelante”), sino del gran misterio de unidad divino y humana en la candidez del Niño Dios de Belén: Dios con nosotros para siempre. En segundo lugar, por lo que nos dice San Pablo en su carta a los tesalonicenses: “Vivan siempre alegres, oren sin cesar, den gracias en toda ocasión, pues esto lo que Dios quiere de Ustedes en Cristo Jesús.”


NICHOS

Con la tranquilidad de saber que nuestros seres amados descansan en la casa de Dios…..

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tu diezmo