NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA (XII ORDINARIO)

Toda la vida de Juan El Bautista, el sentido mismo de su existencia y misión en la vida esta ordenada a la Misión Salvadora de Jesús, de su Mesianismo. Reconocemos su personalidad propia desde el preparativo divino de su nacimiento, que hoy festejamos con jubilo exultante; la similitud de sus Padres con la vida de Abraham, Anciano y sin hijos, casado con Sara, una mujer estéril; su dedicación a la voluntad de Dios y la promesa de una descendencia: que será grande a los ojos de Dios y convertirá a muchos israelitas al Señor (Mensaje del Ángel a Zacarías); e irá delante del Señor con el espíritu de Elías. Así como los mimos detalles de su nacimiento y de la ceremonia de su circuncisión, donde el conflicto sobre el nombre que habría de imponérsele; la firmeza de Isabel (la Pariente de la Santísima Virgen María) en que el nombre del Niño debería ser Juan; el milagro del retorno del habla de Zacarías y el sentimiento de temor de los vecinos y de toda aquella Montaña (pues la cosa se supo por doquier) desataba la curiosidad de que habría de ser de aquel Niño, nacido entre tantos prodigios.

natividad del senor

Pues nada más y nada menos que representan la llegada del Profeta Escatológico; ése que señalaría al Mesías liberador de Israel; al esperado de las Naciones.

El profetismo en el pueblo de Israel había desaparecido completamente para este tiempo; la función profética había sido suplida por el ministerio de los Escribas (que no lo hacían muy bien del todo, sin contar a algunos que eran buenos. Este silencio profético era interpretado por el pueblo como un castigo de parte de Dios y todos ansiaban el retorno del Profeta (con mayúscula); una especie de Moisés redivivo; el retorno de Elías (que Jesús mencionará más adelante refriéndose a Juan); el último de los Profetas que terminará de revelar el misterio de la Salvación (bueno, ese es Nuestro Señor Jesucristo) pero algunos llegaron a pensar que Juan era el Mesías ya que en alguna ocasión le fueron a interrogar que si en verdad lo era y el valientemente y con sincera honestidad les dijo que NO; que si bautizaba era porque había sido enviado a enderezar los caminos del Señor a quien no merecía ni siquiera desatarle las correas de sus sandalias.

Por ese celebramos hoy el Nacimiento del más grande de los nacidos de mujer y el más pequeño en el Reino de los Cielos.

DESCUBRE EL SENTIDO DE TU EXISTENCIA Y TU MISIÓN